Le ganó a San Lorenzo en su cancha por 1-0, sumó su tercera victoria en ocho días y sacó cinco puntos de ventaja. No jugó Verón.

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Estudiantes es imparable – El gol? Un lujo de la Gata Fernández. El último escalón antes de la calma. Estudiantes se apoderó de la cima del campeonato, pero para lograrlo, varios soldados fueron quedando en el camino. El Pincha venía de una seguidilla de partidos agotadora, pero había salido con la frente en alto tras derrotar a Boca y a Gimnasia, para quedar como líder y dejar atrás la derrota en la Recopa y la eliminación de la Sudamericana. Claro que tenía que visitar a San Lorenzo, sin Juan Sebastián Verón.

Alejandro Sabella especuló hasta el último minuto, pero el esguince en el tobillo derecho de la Bruja pudo más y el capitán de Estudiantes se quedó afuera. Adentro Leandro Benítez, al lado de Rodrigo Braña. Fernández, Desábato y Ré en el fondo. Mercado realizando todo el recorrido por la derecha y Rojo a la izquierda. Más Juan Pablo Pereyra y Enzo Pérez para crear. Y un soldado que volvió: Gastón Fernández.

Casi no se notó la ausencia de Verón. En el primer tiempo Estudiantes se mostró tan sólido como siempre. Seguro, decidido y con criterio para manejar la pelota. Fue más que el Falcon de Ramón. A pesar del mediocampo combativo de San Lorenzo: Rivero, Chaco Torres, Guille Pereyra y Placente… Práctico, Estudiantes lastimó y cuando fue profundo no perdonó.

Avisó a los 24, Juan Pablo Pereyra metió un pase desde la izquierda, a la espalda de Rivero. Braña picó, llegó desde atrás, sorprendió. Quedó mano a mano y le dio de zurda. Pero Albil, rápido de reflejos, adivinó y se quedó con la pelota arrojándose sobre su brazo izquierdo. Gritó a los 26, otro gran pase entre líneas de Pereyra. Gastón Fernández dominó la pelota en el punto del penal ante una defensa que miró al línea. La Gata, habilitado, tiró un lujo y marcó el 1-0: amagó, la pisó, salió para su zurda y dejó en el camino a Albil y a Meza, que había vuelto para cerrar. Toque con la pierna mala y a festejar. El Pincha estaba en ventaja en el Nuevo Gasómetro y era más que el local.

Empujó San Lorenzo, en busca del empate. Pero le faltó lucidez. A Romagnoli lo tomaron bien en el medio. A Balsas le costó girar en el área, siempre con Desábato o Fernández encima. No fue claro el Ciclón, mérito de Estudiantes que le cerró los caminos y falencia propia por no saber cómo hacer para abrir a una defensa con oficio.

Estudiantes hizo el gasto en el primer tiempo y se cuidó en el segundo. Las piernas ya no respondían igual. Encima, a los 8 tuvo que salir Enzo Pérez, con un golpe en el tobillo izquerdo, tras un choque con Placente. En su lugar fue Matías Sánchez, para marcar y meter, la función opuesta a la de Pérez. Entonces, Ramón Díaz, obligado a dar vuelta el marcador, también metió mano: fue Bordagaray por el Chaco Torres primero, Luna por Meza después; y Aureliano Torres por Placente. En 27 minutos, Ramón quemó los cambios.

Pero San Lorenzo no pudo salir de ese rol combativo que implementó el entrenador para este Apertura. Cuando el Ciclón tiene que jugar, no juega, no crea, no crece, no inventa. Centro a Balsas y a empujar. Pelotazo a Balsas y a empujar. Romagnoli intentó hacerse eje, pero atravesar las líneas de Estudiantes limpio fue una misión imposible. Se fueron consumiendo los minutos. San Lorenzo se entregó, el Pincha lo controló y el final anunciado fue inevitable para el local. El 1-0 quedó estampado, con ese gol de la Gata que volvió para desplegar su talento, definir el partido y retirarse reemplazado a los 21 para recibir la ovación de las dos hinchadas. Ganó Estudiantes, se despegó en la cima (les lleva 5 puntos a los escoltas) y empieza a darle forma a una nueva consagración.

Clarin.com

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