Es una propuesta para reflexionar y visibilizar la violencia de género.
Consiste en colocar una silla vacía en cada lugar de trabajo con el mensaje:
Por las que faltan
Ni Una Menos
Cada silla simboliza una vida arrebatada , una ausencia que duele y nos invita a no naturalizar las violencias, reafirmando el compromiso con una sociedad basada en el respeto, la igualdad y la justicia.
Ni Una Menos. Vivas, libres y con derechos nos queremos.





