Para Marta Maidana, el final de una larga espera llegó en forma de una vivienda digna. Tras vivir durante años en un asentamiento, en una precaria construcción de chapas y lonas, esta semana se mudó a una de las nuevas casas de emergencia construidas por la ONG TECHO, un cambio que transformó su vida y la de su familia.
«Significa mucho para mí estar en esta vivienda nueva. Hacía mucho que iba de un rancho a otro, sin luz, con días en que llovía adentro», relató Marta, de 44 años. Su antigua casa, expuesta al frío y al viento, representaba una lucha diaria. «Era pasar frío, el viento, fue siempre muy duro vivir acá», agregó.
Ahora, la realidad es completamente distinta. «Es un lugar calentito, seco y mis niños están protegidos», expresó con alivio. Marta vive en la nueva casa con su hija, su nuera de 24 y su nieta de 9, además de su ahijada de 6 años. «Ahora tenemos baño, cocina, es otra historia», afirmó con emoción.
La noticia de la vivienda fue un momento muy especial para ella, que superó grandes dificultades en el pasado. «Me emocioné cuando me llamaron y me avisaron que tenía la casita. Yo tuve muchos problemas. Fue muy emotivo todo», recordó.
Marta no pudo contener su agradecimiento al municipio y a todos los que hicieron posible este sueño. «Todavía no encontré a la intendente Natalia (Sánchez) para darle un abrazo, pero lo voy a hacer», dijo, destacando también la colaboración de los voluntarios de TECHO y de los vecinos de El Trébol que se sumaron a la iniciativa.

