Las Fiestas Patronales en honor a San Lorenzo Mártir del pasado 10 de agosto tuvieron un sabor especial para el padre Javier Rossi, quien las vivió por primera vez en El Trébol, a diez meses de haber asumido en la parroquia en reemplazo del padre Claudio Bianculli.
El cura santafesino se mostró gratamente sorprendido por la calidez y las tradiciones de la ciudad.
“Lo disfruté mucho. Fue muy lindo y me sorprendió la bendición de los autos. Fue una cantidad y variedad increíble de motos, bicicletas, autos, camionetas, camiones y hasta caballos”, relató Rossi sobre la particular tradición de El Trébol.
La ceremonia, que se realiza frente a la parroquia, congregó a cientos de vehículos en una doble fila incesante. “Tuvimos más de 40 minutos bendiciendo autos. Pasaron cientos de vehículos con la gente adentro, con sus mascotas”. Emocionado, el sacerdote adelantó que para el próximo año “seguro sumaremos a las bicicletas de catequesis”.
Más allá de la bendición, el Padre Rossi disfrutó de toda la jornada. “La misa fue hermosa con la procesión y luego fui a los festejos en el parque ecológico. Hubo un clima familiar bárbaro que la ciudad no tiene que perder”, afirmó, y añadió que este tipo de eventos “ayuda a lo social”. La experiencia le recordó a su ciudad natal, Santo Tomé, y reforzó su conexión con El Trébol.
“Ver la fraternidad en la ciudad fue muy lindo, es una bendición”, concluyó el Padre Javier Rossi, celebrando la unidad y la tradición de la comunidad.





