Se acerca «La Niña» 2025: cómo podría afectar este fenómeno climatológico

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La posible inminencia de La Niña a partir de la primavera está generando preocupación en diversos sectores, desde agricultores hasta inversionistas. Este fenómeno climático, caracterizado por aguas más frías de lo normal en el océano Pacífico tropical, puede tener repercusiones significativas en los activos económicos del país.

Los meteorólogos sostienen que hay grandes posibilidades de que vuelva el evento de La Niña. Afirman que todavía no está confirmado, que faltan algunas condiciones para que se genere el evento, pero hay una probabilidad bastante elevada y se daría a partir de la próxima primavera o el comienzo del verano.

El que se quemó con leche ve la vaca y llora, reza un dicho popular y la cosecha 2022/23 dejó una marca inconfundible en la memoria de los agricultores argentinos. Asimismo, parecería que en este caso podría tener un impacto, incluso peor, porque la nueva sequía encontraría a los suelos en peor condición hídrica, con apenas un año de precipitaciones entre normales y moderadas, luego de tres años de estrés hídrico extremo.

¿Qué es el fenómeno climatológico de La Niña?

El fenómeno climatológico de La Niña es un patrón climático caracterizado por temperaturas más frías de lo normal en la superficie del océano Pacífico tropical, específicamente en la región ecuatorial. Esto suele resultar en cambios significativos en los patrones de clima global. Durante un evento de La Niña, se observan condiciones climáticas distintas en varias partes del mundo, como lluvias intensas en algunas regiones y sequías en otras. Además, puede influir en la actividad de huracanes en el Atlántico, así como en los patrones de precipitación en áreas como América del Sur, América del Norte, y el sudeste asiático.

La Niña es parte del fenómeno más amplio conocido como El Niño-Southern Oscillation (Enso), que también incluye el fenómeno opuesto, El Niño.

Este fenómeno, con una periodicidad irregular que oscila entre 2 y 7 años, tiene efectos opuestos a los de El Niño.

Durante la fase La Niña, Argentina suele experimentar condiciones más secas y frías, especialmente en la región del noreste. Por el contrario, durante El Niño, se registran lluvias superiores a lo normal en esta zona.

Perspectivas para los diferentes sectores

Agricultura y ganadería: la menor disponibilidad de agua debido a la sequía anticipada podría afectar negativamente los rendimientos agrícolas y la producción ganadera. La reducción de las temperaturas del océano Pacífico puede desencadenar sequías y condiciones climáticas desfavorables para los cultivos. En particular, la producción de soja, un componente crucial en la economía argentina, podría verse afectada.

Energía: la generación hidroeléctrica podría enfrentar desafíos debido a la disminución de los caudales de los ríos. Además, la mayor demanda de energía para combatir el calor podría ejercer presión sobre los sistemas de generación y distribución.

Turismo: las condiciones climáticas adversas podrían impactar el turismo en regiones que dependen del clima para atraer visitantes. Las zonas costeras, por ejemplo, podrían experimentar una disminución en el turismo si las playas se ven afectadas por la sequía.

Impacto en las finanzas del país y sus activos ante un nuevo año de La Niña en 2025

La posibilidad de enfrentar otro año con el fenómeno de La Niña en 2025 plantea interrogantes cruciales sobre el impacto que esto podría tener en las finanzas del país y sus activos, especialmente después de un año positivo para la agricultura y la entrada de dólares. ¿Cómo podrían verse afectadas las diferentes áreas financieras ante este escenario climático?

Agricultura y exportaciones

El buen año para la agricultura en 2024, impulsado por condiciones climáticas favorables, ha generado un aumento en las exportaciones agrícolas y, por ende, en la entrada de divisas extranjeras al país. Sin embargo, si La Niña se confirma y trae consigo condiciones más secas y menos favorables para los cultivos, es posible que se reduzcan los rendimientos agrícolas y, por lo tanto, las exportaciones.

Esta disminución en las exportaciones agrícolas podría afectar negativamente los ingresos en divisas y, en consecuencia, la balanza comercial del país. Además, la menor disponibilidad de productos agrícolas para exportar podría afectar la confianza de los inversores y generar preocupaciones sobre la estabilidad económica.

Mercado financiero

La incertidumbre relacionada con el impacto de La Niña en la economía podría provocar volatilidad en el mercado financiero. Los inversores podrían mostrar cautela y retirar inversiones en sectores vulnerables a los efectos del clima, como la agricultura y la energía.

Por otro lado, los sectores que se beneficiarían de condiciones secas, como la producción de alimentos alternativos o la industria de tecnología agrícola, podrían experimentar un aumento en la demanda de inversión. Sin embargo, es importante destacar que la volatilidad en el mercado financiero puede generar riesgos adicionales para los inversores y afectar la estabilidad del sistema financiero en su conjunto.

Infraestructura y servicios públicos

La Niña puede tener impactos significativos en la infraestructura y los servicios públicos del país. Por ejemplo, la disminución de los caudales de los ríos podría afectar la generación hidroeléctrica y aumentar la demanda de energía para combatir el calor, lo que podría ejercer presión sobre el sistema eléctrico.

Además, la menor disponibilidad de agua podría afectar el suministro de agua potable y generar conflictos sobre el uso de recursos hídricos entre diferentes sectores. Estos problemas de infraestructura y servicios públicos podrían afectar la calidad de vida de la población y tener un impacto negativo en la percepción de la estabilidad económica del país.

Fuente: ECOS365

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