FERNANDO ALMADA – Sus 16 años al frente del Municipio de El Trébol

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De entre casa, en el quincho de su casa, entre utensilios de cocina y el parrillero, se encuentra Fernando Almada.El hombre, profesor de profesión, cumplirá el 10 de diciembre su mandato de 10 años al frente de la Municipalidad de El Trébol y la historia dirá que fue el segundo intendente de la ciudad y el primer justicialista en serlo.Mientras aguarda ansioso el partido de Argentina y Brasil, se sienta en un gran banco, y se apoya en la mesa de madera gigantesca, que seguro, será anfitriona de las reuniones familiares.“Paso mucha agua bajo el puente en todo este tiempo, entre otras cosas el crecimiento de mis hijos y las cuestiones familiares. Tengo las primeras sensaciones pero aún no tuve tiempo de mirar mucho para atrás. Sí, siento la tranquilidad de haber dejado lo mejor y la ciudadanía será la que en el día de mañana diga cuán positiva fue la gestión”, expresó Almada.Se lo nota distendido. En su casa, en su medio, es un tipo sencillo, como en la Municipalidad, pero sin saco o sin camisa. Hasta se permite la licencia de atender a este periodista de ojotas y bermudas. “No sé si siento nostalgias, si soy de mirar hacia adelante siempre. Mi vida fue signada por la docencia, la parte directiva en la escuela, los años como concejal y la intendencia. Pero nunca me quedé atado al pasado, sino que asumo el futuro.  Yo tenía asumido en 2017 que este era mi último período y empecé a vivir el final de ciclo, aunque la palabra final no sea el término adecuando porque para mí es el inicio de otra cosa”.Mirando el día que deje de ser finalmente intendente, Fernando aventuró: “El 10 de diciembre será un nuevo paso, el inicio de otra cosa. Seguro sentiré en algunos meses las ganas y el ímpetu que me llevó a la función pública”.Una función pública de 24 añosEn 1995, Fernando Almada fue electo concejal. Llegó sin ser de la rama oficialista de ese PJ y se quedó dos períodos en el Concejo.  “Es un proceso largo en la función pública. No sé qué pasará mañana. Pero sí estoy pensando en los orígenes que tienen que ver con la docencia, pero también es un desafío porque hace 16 años que no soy docente en la escuela. Los desafíos me motivan y me generan ansiedad”, dijo y agregó: “Seguiré participando en política y no destaco la posibilidad de que haya algún cargo en el que sea útil. Sólo lo aceptaría si soy útil y no por tener sólo un cargo”.Los momentos duros de esos 16 añosEn su recorrido por los 16 años en la intendencia, Almada tuvo momentos bisagra desde su gestión. De los malos y de los buenos. “Los más críticos fueron los dos primeros y los dos últimos. Los primeros porque desde afuera todo parece una cosa y de adentro es otra. Veníamos de un proceso político que había generado divisiones y había que obtener gobernabilidad y lograr el control. Esos primeros años fueron muy difíciles. Los últimos dos años con la pandemia fueron durísimos. La pandemia es el hecho más trágico que le tocó a la humanidad salvo las guerras mundiales. Era todo desconocido, se trataba de vidas y si bien en los primeros días hubo consensos, luego los sectores políticos, sociales y mediáticos empezaron a llevar agua para su molino. Hubo que limitar, prohibir y sancionar y fue muy duro”.Pero también estuvieron los buenos momentos. Un intendente que logró tres reelecciones sabe de ello. “Me sentí consolidado en la segunda mitad de la segunda gestión. Teníamos gobernabilidad y estábamos más aceitados y trabajábamos con tranquilidad. También me perdí muchos momentos de mis hijos,pero siempre estuve presente porque siempre fui muy para adentro y muy familiar. Nunca volví a mi casa y traje problemas del municipio y traté de no involucrar a mi familia en lo que pasa en el gobierno. De todas maneras, ellos desde que nacieron y tuvieron uso de razón su papá fue intendente”.“Dos períodos están bien”El intendente de la ciudad hasta el 10 de diciembre, hizo un balance de sus 16 años de gestión. Y señaló autocrítico: “Yo creo en la motivación y las intenciones y por eso yo no me arrepiento y no es un acto de soberbia. Hice cosas bien y cometí errores. Pero, creo que dos períodos estaban bien porque había que hacer recambios. Las situaciones te van levando a otra cosa y no hay sólo decisiones individuales, sino que hay un partido que te lleva. En ese momento me impulsaron a un tercer mandato y ya el cuarto me costó mucho más, pero en 2017 les fui claro que sería la última”.  ¿Qué le decis a la ciudad?“A la ciudad le digo gracias. Creo que queda un legado más allá de que la gente mañana se acuerde o no de Fernando Almada. Uno sintió e acompañamiento de la gente en la gestión. Es un privilegio haber sido intendente y de hecho hasta hoy sólo hubo dos en esta ciudad. Tengo mucha gratitud y soy un agradecido por lo que me dio la vida”.

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