El CIC, un espacio que brinda contención y lugares de encuentro

El Centro Integrador Comunitario continúa ofreciendo múltiples posibilidades a chicos y grandes.

Salud, producción y educación, son sólo algunos de los ejes sobre los que se trabaja en el espacio.

Con la coordinación a cargo de Carlos Colazo, el trabajo de todo el grupo conformado por Cecilia Sbrascini, Evangelina Aimetta, Federico Luque, Agustina Celio y Martín Romeggio, profesionales que prestan su servicio y muchísimas otras personas que pasan día a día por el CIC, se les brinda oportunidades y un amplio abanico de propuestas a quienes más lo necesitan.

Cecilia Sbrascini, Psicóloga que forma parte del equipo, habló de las distintas actividades que se vienen llevando adelante y de la importancia que cada una de ellas tiene.

«Continuamos con el programa de inclusión, con el que venimos trabajando desde noviembre de 2015, junto a los chicos que asisten de lunes a viernes, de 15 a 19hs. Se les fue dando distintas actividades. Se trabaja en la huerta, se realizaron arreglos en distintas partes del CIC y ahora se está haciendo un garage», comenzó explicando.

«BICIC»

«Y luego surgió la posibilidad de empezar a trabajar en la reparación de las bicicletas, actividad que se sigue haciendo. Se consiguieron más y realmente la gente las usa muchísimo. Todas las mañanas, distintas personas vienen a buscar las bicis para ir a trabajar o realizar algún trámite rápido al centro. Consideramos sumamente interesante el hecho de desarmar para armar algo que sea solidario.Por eso la idea es poder darle continuidad a este programa», especificó.

Panificación

«También se sigue con lo que es la panificación, una o dos veces por semana. Se trabaja mucho con la gente de los talleres de pintura y cestería. Eso también está bueno porque ahí se van generando lazos entre las distintas generaciones. Quizás hoy parece muy difícil que una generación de adultos se relacione con adolescentes. Por eso, el poder generar lazos a través de la comida o el hacer de comer, nos parece sumamente importante. Nos parece que son modos de cambiarle el sentido a determinadas prácticas que, socialmente, por ahí están muy estigmatizadas para con estos chicos que son de clases más vulnerables», puntualizó «Ceci».

Trayectorias escolares

«Ya se empezó desde año pasado y se retomó desde principios de este año con el trabajo que están llevando a cabo Martín (Romeggio) y Agustina (Celio). Estamos trabajando en las trayectorias escolares y ellos también dictan clases de apoyo a los chicos de primaria. Pero en relación a las trayectorias escolares, los padres hicieron un acuerdo con el supervisor y la Escuela Media y muchos chicos, a los que por ahí se les dificulta el poder darle una continuidad a su escolaridad porque muchas horas en la escuela les resulta imposible de sostener y muchos otros factores, como el hecho de repetir o sentir que en ese momento de su vida no tienen éxito, pueden hacer sus trayectorias escolares acá, siguiendo algunas materias y con un trabajo muy individual», se explayó.

En continuado y para cerrar, la Psicóloga señaló: «El año pasado lo arrancamos con pocos chicos y este año se afianzó mucho más, lo que nos da mucho orgullo porque ya empezaron a ir y venir los trabajos y ahora estamos tratando de que los chicos de la Escuela Media puedan venir acá y nosotros ir para allá. El objetivo es poder ver como ese lazo o ese intento de relación se pueda reconstruir. No todos los chicos, en sus historias de vida, pueden darle continuidad a lo que uno espera de una escolaridad formal. Por eso, también desde educación, se buscan todas las alternativas para que el chico pueda seguir estudiando. Lo que vamos logrando es afianzar esto y recomponer esta sensación de fracaso que todos tenemos: La escuela, los chicos y nosotros como adultos, trabajando con estos grupos vulnerables, cuando un chico deja la escuela».