¿Por qué los tamberos no logramos levantar cabeza a pesar de las subas experimentadas?

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– En 2013 le ganamos a la inflación. No a otras cosas, pero sí a la inflación (+37% vs +28%). Después de un 2012 en el que perdimos por goleada frente a la misma. Además, los precios corrientes, son los que cobramos en un momento dado, y con los que pagamos nuestros compromisos de ese mismo período.

Pero entonces ¿Por qué no logramos «levantar cabeza» a pesar de las subas experimentadas en los precios «nominales»?

• Porque los tamberos tuvimos que endeudarnos crecientemente para poder seguir produciendo durante 2012, y no logramos sanearnos financieramente durante el 2013. Un alto porcentaje de nosotros no puede todavía reducir sus deudas comerciales, y la salida de este cuadro difícilmente sea rápida. Queremos, pero no sabemos si la podremos resolver durante el 2014.

• Porque le ganamos a un índice de inflación general, pero no necesariamente a los mayores costos específicos de la actividad, y tampoco (en el segundo semestre de 2013) a la tasa de devaluación mensual del peso, que fue mayor a la de incremento del precio de la leche de tambo, cosa que le da a la industria más competitividad internacional y capacidad de pago, pero a los productores nos eleva también varios rubros importantes de costos, atados al dólar.

• Porque hay una inmadurez estructural en la cadena, que no promueve la competitividad de las empresas, ni la puja de las industrias por la leche, impide trabajar con más transparencia, y se explica por una gran precariedad institucional dentro de la misma, que la debilita.

• Porque la política para el sector, parece estar más enfocada en restringir y condicionar la actividad, que en liberar sus potencialidades latentes.

Si hacemos el análisis de la serie de precios recibidos en los últimos años a «moneda constante», deflacionada por el IPC privado, veremos que (según la Consultora Economía Láctea) el precio, por ejemplo de Noviembre 2013, es apenas 10,9% superior al de Noviembre 2012, 7,2% inferior al de Noviembre 2011, y 17,4% inferior al de 2010.

Claro que parte de nuestra misión como Cámara Empresaria Tambera, es recordar que es en los momentos más complicados, en los que los productores debemos tener bien «fría» la cabeza, poner el largo plazo al mando del corto plazo, y activar más que nunca el trabajo en equipo, en nuestras empresas y en nuestras organizaciones, para potenciar nuestra capacidad estratégica de salida.

Tenemos que comprender cada vez mejor cómo funciona este complejo negocio, como condición para poder transformarlo positivamente hacia el futuro. Hay que trabajar mucho en esto. Implica participar, dialogar, generar, intercambiar, y democratizar la información, y negociar mucho. Primero, entre nosotros, luego con las industrias, y todos juntos con los administradores de turno del Estado.

Los tamberos salimos en 2012 de un año terrible de precios planchados, y entramos desde Noviembre de ese año en adelante, en un período de movilidad, que sigue en curso, y la cadena y el país, necesitan que no se detenga. Por lo menos hasta que el sector de la producción haya podido aproximarse a su normalización financiera, haya bajado drásticamente su nivel de endeudamiento, y las relaciones de precios con la economía en la que está integrado, se haya podido armonizar más integralmente, y en su dinámica.

Una preocupación especial: Para cerrar este capítulo del informe, queremos manifestar la preocupación particular de nuestra Cámara por el atraso en sus cotizaciones que ha venido exhibiendo Mastellone Hnos, empresa que es la más importante compradora de leche de nuestra Cuenca, y como tal, necesitamos que le vaya bien en sus negocios, y que pueda estar a la altura de las exigencias del mercado, en los precios que abona al productor. Como supo estarlo muchas veces, y parece tener dificultades para sostenerlo hoy.

Los mercados

Interno. Si actualizamos por el IPC privado y comparamos lo gastado en lácteos en supermercados en la primavera de 2013 vs la de 2012, el dato nos dirá que creció algo más del 10%. Pero si tenemos en cuenta que la inflación en los lácteos fue importante, probablemente concluiremos en que el consumo se mantuvo o creció alrededor del 5%, lo cual expresa una importante preferencia del consumidor por un segmento de alimentos nobles, en los que confía, más allá de los altos precios que tiene que pagar por ellos.

Externo. Una demanda robusta, sostenida sobre todo por China, mantiene bien altos los precios de la LPE, que en la subasta de Referencia de Fonterra, oscila en los u$s 5.000/Tn. No obstante, las exportaciones globales de lácteos, para el acumulado Enero-Noviembre, cayeron en Argentina 9% en volúmen (Tns) y 1,5% en divisas. Se exportó -17,5% de LP entera (154.243 Tns) y +59,3% de LP descremada (20.776 Tns). Los principales destinos fueron: Brasil (22,6%), Venezuela (15,7%), China (12,3%), y Argelia (12,2%).

Las perspectivas de precio para el 2014

Dentro de la imprevisibilidad que caracteriza a un país como el nuestro, y en una situación socioeconómica como la que tenemos planteada, hay que señalar que la fortaleza de la demanda sobre una lechería con dificultades, pero que arranca el 2014 sin stocks y con nuevas inversiones industriales entrando en operaciones, marca una perspectiva de precios firmes y en alza, por lo menos durante el primer semestre.

Llegados allí, veremos qué insinúa el mundo para el segundo semestre (tanto en la oferta como en la demanda de leche), que es el que puede seguir traccionando los precios. El Rabobank ve posible una baja hacia los u$s 4.400/Tn de LPE, pero que (de darse así) por entonces se cruzaría con otra paridad cambiaria en Argentina, por lo que resulta demasiado aventurado cerrar tan anticipadamente pronósticos para ese momento.

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