El último adiós al músico se realizó en una ceremonia íntima. El cortejo fúnebre se dirigió al mediodía hacia el cementerio Memorial de Pilar, donde el cuerpo fue cremado.

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Familiares y amigos despidieron a – A la salida, Dante -su hijo- comentó que las cenizas probablemente sean esparcidas en el Río de la Plata. En una ceremonia íntima, familiares y amigos despidieron esta madrugada a Luis Alberto Spinetta. Al mediodía, en medio de aplausos y gritos con la frase «Grande Flaco», el cortejo fúnebre partió hacia el cementero Memorial de Pilar, donde el cuerpo del músico fue cremado.

Una vez termindada la cremación, Dante, uno de los hijos del Flaco comentó: «Vamos a decir dónde vamos a esparcir sus cenizas, seguramente será en el Río de la Plata donde está su padre para que puedan llevarle unas flores y ver un atardecer con él». A su vez, explicó que la decisión de anunciar la fecha se basó en «todo el amor de la gente» que se expresó a través de diferentes medios en las últimas horas.

«Ahora mi papá pasó a un mejor plano. El es el mejor, es inmortal y aunque su cuerpo no aguantó más, su mente sigue brillando», agregó Dante. Finalmente concluyó «fue una gran persona y el músico número 1. Tiene 40 discos que dan clase, todos».

Desde la una de la madrugada, se acercaron a la casa velatoria del barrio de Belgrano, en O´Higgins 2842, Ricardo Mollo, Juanse, Fito Páez, León Gieco, el ex tenista Guillermo Vilas, Héctor Starc, guitarrista de Aquellare y Tantor, y los integrantes del grupo Babasónicos.

A la salida del lugar, León Gieco recordó al músico y opinó que «se va a compensar esta tristeza con la magnitud de la obra de Luis, que ahora va a ser reconocida».

«Hoy me di cuenta que la magnitud que va a alcanzar esta persona es increíble. Fue uno de los primeros tipos que nos metió a todos en ésta», aseguró Gieco.

Starc destacó que Spinetta «jamás hizo nada en contra de lo que él creía. «Grandes músicos tenemos un montón pero Luis era único», aseguró.

Aunque la familia había decidido que fuera un velatorio íntimo y privado, la presencia de cientos de fanáticos, que desde las 2.30 esperaban despedirse del músico, provocó que abrieran las puertas de la casa velatoria.

«Flaco, alma de diamante», decía un cartel que sostenía uno de los admiradores del autor de «Muchacha ojos de papel».

El cuerpo de Spinetta, quien falleció ayer a los 62 años, fue retirado pasadas las 21.30 de su vivienda, ubicada en el barrio porteño de Villa Urquiza.

A través de una carta difundida en la cuenta de Twitter de su hijo Dante, Spinetta contó el 23 de diciembre que padecía cáncer de pulmón.

«Desde el mes de julio sé que tengo cáncer de pulmón. Estoy muy cuidado por una familia amorosa, por los amigos del alma, y por los mejores médicos que tenemos en el país», había publicado el Flaco en la red social.

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