Un año atrás desaparecía Alberto Burdisso

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Para no olvidar – Era llevado a un campo para juntar leña, donde fue golpeado y arrojado a un pozo. Según las pericias fallecía 48 hs. después. Un año atrás, Alberto José Burdisso desaparecía en la ciudad. Después se supo que ese domingo 1º de junio había sido llevado a un campo engañado para buscar leña. Allí fue golpeado, arrojado a un pozo y tapado con piedras, chapas y ramas.
Según los médicos forenses, tras la autopsia después de encontrar el cadáver, se reveló que Burdisso fallecía unos 48 hs. después.

Cuando lo encontraron
Los bomberos locales hallaron un cuerpo en el interior de un aljibe en un campo en cercanías a la ciudad de El Trébol. Estaba debajo de unos escombros y unas chapas. Lo reconocieron por cicatrices en el abdomen. Llevaba 20 días desaparecido.

En la mañana del 20 de junio del 2008, promediando las 10, el cuerpo de zapadores de Bomberos Voluntarios de El Trébol tras intensas búsquedas halló el cuerpo de Alberto José Burdisso en la profundidad de un aljibe abandonado.

El hecho se produjo en un campo ubicado a 5 km de la ciudad de El Trébol donde existe una vieja tapera abandonada con dos antiguos aljibes. El cuerpo apareció debajo de muchos escombros y chapas. La Policía trabajó en el lugar y realizó los peritajes. Al mediodía llegó el juez Eladio García, y se procedió a la extracción del cuerpo que luego fue trasladado a la ciudad de Santa Fe para la necropcia correspondiente.

El Dr. Jorge Gómez, en ese entonces Jefe Principal de la Unidad Regional XVIII con asiento en Sastre, comentó ese viernes por la noche que el cadáver aparecido en zona rural «fue remitido al Instituto Médico Legal para establecer su identidad y el motivo de su deceso».

«Nosotros tenemos datos que nos dicen que podría ser Alberto Burdisso», pudo asegurar en ese momento el Jefe de la UR XVIII en base a que «hubo reconocimientos que están plasmados en las actas y los expedientes».

Consultado por la prensa sobre si era verdad que el cuerpo hallado -en avanzado estado de descomposición- tiene una cicatriz en el torso, similar a la que tenía Burdisso, Gómez confirmó que «es cierto que el cuerpo tiene una gran cicatriz, importante como esa.»

Además, se pudo saber también que el cadáver contaba con otras heridas y golpes en el cuerpo que ayudarán a los médicos forenses a definir las causas del deceso

Posteriormente, el titular de esta Unidad Regional relató que se pudo dar con este cuerpo por un hombre -presuntamente un cazador- que «sintió olores y dio conocimiento a la policía».

En horas de la tarde de ese día se realizaron varias detenciones que podrían estar vinculadas con este hecho. Se detuvieron en ese momento a nueve personas como sospechosos de haberle dado muerte a Burdisso. Además, Gómez aseguró que una decena de personas habían sido citadas a declarar en la Comisaría IV de la ciudad de El Trébol.

Horas antes
La novedad se produjo en una finca donde el 19 de junio  bomberos y policías realizaban intensos trabajos de búsqueda. Los servidores habían estado en una vivienda de calle Libertad a escasos metros de la Cooperativa Agrícola Ganadera y el trabajo terminó después de las cuatro de la tarde en campos aledaños.

Esa vez, los vecinos de la ciudad de El Trébol se mostraron sorprendidos ante el despliegue de efectivos que patrullaron la ciudad. Unidades especiales en criminología de la ciudad de Rosario, Sastre y Santa Fe, con perros adiestrados, realizaron diversos operativos acompañados de un cuerpo de seis zapadores de Bomberos Voluntarios de El Trébol.

Los trabajos fueron diagramados y llevados adelante en un domicilio de avenida Libertad, en la propia casa de Burdisso, en calle Corrientes al 400, y en campos aledaños a la ciudad de El Trébol. Allí se secuestraron elementos, se excavó donde los perros podían dar alguna señal y se tomaron decenas de nuevas declaraciones a vecinos y gente que tuvo o tenía algún tipo de contacto con el ciudadano de 60 años.

El trabajo de los Bomberos de El Trébol
El Jefe del cuerpo activo de Bomberos Voluntarios de El Trébol, Raúl Dominio, fue quien estuvo al frente del agotador rastrillaje que terminó rindiendo los frutos en la mañana de ese viernes 20 de junio.

«Vinimos en la noche del jueves con personal policial. Había rastros y todo hacía indicar que podía haber algo. Es un lugar desagradable aún de día, muy peligroso, y de noche no se podía seguir», recordó Dominio.

Ya ese viernes, «vinimos con 18 bomberos y trabajamos a unos 10 metros de profundidad, con trípode y aparejos para extraer el cuerpo», manifestó Dominio, quien destacó el profesionalismo con el que se desempeñaron «del primero hasta el último» de los bomberos involucrados en la tarea

Los tres detenidos
Una mujer y dos hombres permanecen detenidos vinculados estrechamente con el asesinato de Alberto Burdisso, de 60 años que estuvo desaparecido durante 20 días, en El Trébol.

La liberación de seis personas
Tras las declaraciones en sede policial de los nueve arrestados por el caso Burdisso, el juez de Instrucción de San Jorge, Eladio García, ordenó liberar a seis, mientras que el resto quedó seriamente comprometido en la investigación.
Los únicos implicados por el momento son una mujer de nombre Gisela C., con quien Burdisso mantenía una relación de tipo sentimental, que algunos llegaron a considerar un «noviazgo». Mientras que los otros dos nombres, quienes también mantenían cierta intimidad con ella son Juan H. y Marcos B.. Todos están imputados por el delito de homicidio calificado.

Por la casa
Al parecer, Burdisso habría sido presionado para que firmara un documento a través del cual le cedía el título de propiedad de la casa a uno de los acusados. Todavía no está claro si el hombre llegó o no a firmarlo, pero tal vez una discusión en torno a ese tema pudo haber disparado la idea de matarlo.
De hecho, por las calles de El Trébol corría en esos días el rumor de que la mujer que ahora está detenida se había mudado a su vivienda a los pocos días de iniciada la búsqueda de su propietario.
Para el hallazgo del cadáver y el posterior esclarecimiento del hecho, fue fundamental el trabajo y predisposición del jefe de la Unidad Regional XVIII, Jorge Gómez; así como del personal de policía y Bomberos Voluntarios de El Trébol. Además, la investigación contó con el apoyo de especialistas en criminalística de Rosario y Santa Fe, la división perros y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE).
Pero cuál era el interés de esas personas en asesinar a Burdisso fue la primera pregunta que se hicieron allegados y vecinos, al enterarse de la noticia. Ocurre que la víctima había recibido una indemnización hace al menos dos años, por una hermana desaparecida durante la dictadura, en la provincia de Tucumán.
La cifra, superior a los $ 200.000 pesos, le había permitido al hombre comprarse una casa en la ciudad, tener un auto, moto y darse ciertos lujos que seguramente despertaron el interés de los aprovechadores, que se acercaron a Burdisso y lo enredaron en una relación que acabó de la peor manera.

En la Justicia
La tarea del juez Eladio García, de ahora en más, será establecer qué grado de responsabilidad tuvo cada uno de los actores que hoy están privados de su libertad, porque según se presume, habrían cumplido un papel distinto en la desaparición y muerte de Burdisso.

El rol de sus compañeros de trabajo
Alberto Burdisso faltó a trabajar el lunes 2 de junio. Sorprendidos por el faltazo, sus compañeros y amigos lo fueron a buscar a la casa encabezados por su amiga Analía Prinsi, pero como encontraron la bicicleta, el perro, y nada indicaba la presencia del propietario, hicieron la denuncia a la policía de El Trébol.
Fueron pasando los días, mientras que en la población aumentaba la incertidumbre en cuanto al destino de ese hombre de 60 años, que trabajaba en el Club Trebolense y que vivía en calle Corrientes al 400, a cuatro cuadras de su trabajo. Pero luego sobrevino la conmoción, cuando ese sábado último la policía informó del hallazgo, en el fondo de un aljibe y tapado por chapas y escombros, del cuerpo de Burdisso.

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