CAÑADA ROSQUIN / CARLOS PELLEGRINI / EL TREBOL – Se llevó el auto de otra persona por error para venderlo y se dieron cuenta en la concesionaria

Carlos Pellegrini, una muy tranquila localidad que se ubica en el corazón mismo del Departamento San Martín, en la región del centro oeste santafesino, vivió una situación al menos, insólita.

En una vida casi pueblerina, donde, como en casi ninguna parte de la Argentina, aún se dejan las llaves puestas del vehículo al dejarlo estacionado, suelen pasar estas cosas.

Llaves puestas, vida de pueblo

El hecho ocurrió al caer la tarde del martes, cuando una empleada de una ferretería de la localidad, llegó a trabajar a primera hora de la tarde para cumplir su turno vespertino y dejó su Peugeot 207 color azul estacionado con las llaves puestas frente al local, por Boulevard Avellaneda, una de las principales arterias de Carlos Pellegrini.

Muy cerca, solo a metros, pero a la vuelta de la esquina, por calle Mitre, un ejecutivo de una concesionaria de autos de Cañada Rosquín, localidad ubicada a 25 kilómetros de Carlos Pellegrini, estacionó un vehículo de la misma marca, el mismo modelo y el mismo color y … dejó las llaves puestas! De antemano había acordado con otra persona que se haga cargo del auto y lo traslade a la ciudad de El Trébol, donde se iba a realizar una operación de venta.

Antes del cierre de la ferretería, uno de los dos coches ya viajaba a El Trébol, pero no era justamente el que había que vender, sino el de la empleada de la ferretería.

Sorpresa y operativo

Al salir la mujer del trabajo y constatar que su auto no estaba, realizó una desesperada denuncia en la Comisaría V de la localidad.

Según le contaron al diario local, Portal Pellegrinense, Cuando comenzaba a articularse un operativo cerrojo en la región y un chequeo minucioso de las cámaras de la vía pública para tratar de dar con el vehículo y desbaratar el «robo», la dependencia recibió una llamada desde una concesionaria de El Trébol explicando la situación. En el local de compra y venta de autos, se dieron cuenta del error, al tener el vehículo recién llegado, detalles de un golpe en una de sus partes, característica que no había sido reportada por la concesionaria de Cañada Rosquín. Al revisar los papeles del rodado, ratificaron el error y se comunicaron con la policía.

Finalmente no se formalizó la denuncia, aunque si se realizó una exposición de los hechos.

Foto: Gentileza Gisela Quinteros Polo / Portal Pellegrinense

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