CARO Y YANINA ALLEGRANZA – «Nuestro papá tenia derecho a morir con dignidad»

El miércoles, un audio de varios minutos de Carolina Allegranza, conmovió a la ciudad. Habló de su padre, «Titino», que falleció de Covid 19 y de su experiencia en el hospital de la ciudad y en el hospital de Rosario.

En diálogo con El Trébol Digital, las hermanas Yanina y Carolina Allegranza, contaron las penurias de los últimos días de su padre.

Con respecto al audio por whatsapp que circuló por las redes, Carolina señaló: «Empecé a hablar y pude expresar lo que sentía y creo que me quedé corta. No me quedé en el audio. Todo lo que sentí se lo expresé a la gente del hospital. La idea es sumar, no restar. Esto no es algo personal, no quiero justicia ni mi familia tampoco. Encontramos fallas, errores y cosas que se hicieron mal y no quiero que otros vivan lo que vivimos nosotros porque fue triste y desafortunado. Tenemos que cortar con esto y que se empiecen a implementar bien los protocolos. Falta presencialidad de los médicos con los enfermos. No es el momento de tener miedo. Hablar en los medios no me dejó dormir. En el proceso no encontré contención. No encontré que se hicieran bien las cosas. Encomendamos a nuestro papá y no nos respondieron como se debía».

El ingreso al SAMCo

Caro continuó: «Mi papá empezó a tener síntomas y el hisopado dio negativo. Empezó el lunes y estuvo en casa hasta el viernes. Lo íbamos controlando hasta que no pudimos esperar mas. Mi papá se acercó hasta el hospital, al estudio lo mandaron a Santa Fe y dio positivo. Siguió en mi casa, empezó con tos. Le dieron un antialérgico que después cambiaron porque no funcionaba. Empezó con dolor, empezó a decir incoherencias por falta de oxígeno. Mi mamá llamó al teléfono de emergencias, no contestaba. Cuando contestaron pidió atención domiciliaria, le dijeron que no tenían la ambulancia y después que no se podía limpiar y perder dos horas por si había un accidente. Mi mamá lo llevó al hospital y de milagro entró porque no tenía casi nada de oxígeno. Mi mamá ingresó también a la sala y había otro paciente y la pusieron e riesgo».

En medio de una historia que parece de terror, la hija de «Titino» relató: «Llegamos con mi hermana al hospital y nos dieron un cuaderno para que llevemos los datos. A ustedes les parece que nosotros tenemos que llevar los datos? Las enfermeras hicieron lo que pudieron. Entró el jueves a las 5 de la tarde. Al día siguiente el médico trabajaba en otro lugar y dejó a otra persona, un discípulo. No encontrábamos quien había visto a mi papá y estuvo mucho tiempo sin control en el piso del hospital. Pasó otra noche y el sábado hablo con la cuidadora y deciden trasladarlo terapia. Tratamos de hacer el traslado a Rosario. La gente nos decía que no lo lleváramos a terapia de este hospital. Pero nos dijeron que no se podía trasladar a Rosario. Confiamos. Había un terapista que nos dio tranquilidad, el Dr. Cristian Calenta. Nos transmitió la realidad. Su intención era trasladarlo recién cuando pudiera estar estable. El traslado era por si fallaban otros órganos».

Traslado a Rosario y morir con dignidad

«Pasó el sábado y esperábamos la llamada del médico. El domingo el médico se iba de El Trébol y nos preguntábamos quien seguía. El lunes nos llamó otro Dr. que no voy a decir quien es, no lo voy a nombrar. Nos dijo que estaba estable y que se podía trasladar pero que no había camas en Rosario. Mágicamente, el doctor de turno nos dijo que se podía trasladar, en horas, según parece, mi papá estaba bien. Encontramos la cama en Rosario con mi hermana y el médico de guardia. Lo subieron a la ambulancia en un viaje de locos. Al llegar a Rosario lo ingresaron e intentaron estabilizarlo. El médico que lo recibió en terapia estaba perdido por la situación. No sabía nada de mi papá, salvo una historia clínica que tenía yo por la obra social. Se lo di, porque no tenía ninguna información de mi papá por parte del hospital de acá. O sea, mi papá fue trasladado grave sin información ni un parte médico. En Rosario nos contuvieron, nos guiaron, cosa que no encontramos acá. De El Trébol se lo sacaron de encima, lo mandaron a Rosario sin un papel. Aparte de que perdimos a papá, perdimos la confianza. La gente tiene que ir a nuestro hospital porque es el lugar de referencia. Tiene que ser el mejor lugar, no el peor. El Dr. de terapia de Rosario nos dijo algo que me quedó sonando: Se trata de morir con dignidad, mi papá tenia derecho a eso».

Un triste final

«Mi papá falleció. Volvimos a El Trébol y uno se quedó con eso adentro. Hablé con el Director del Hospital (Milo) y le dije todo lo que sentimos. Empecé a tocar puertas para solucionar las fallas que hay. La Comisión Ejecutiva veía venir esto. Nosotros buscamos sumar. El protocolo tiene que mejorar, los médicos tienen que dar el 100% y se que pueden dar más. Hoy fue mi papá, mañana puede ser un hijo. Nosotros somos todos. Cada uno tiene que hacer su parte. Hay que respetar los protocolos».

Por su parte, su hermana Yanina manifestó a El Trébol Digital: «Nos queda claro que mi papá se murió por un virus de mierda, pero no tuvimos contención. No la tuvimos. Ojalá podamos ayudar a alguien. Hay gente que tiene que solucionar esto. Nosotros no estamos capacitadas, tenemos que hacer el duelo. No vamos a hablar por atrás. la gente se muere de verdad».

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