Alfredo Capella finalista del Abierto de Hurlingam

Murus Sanctus, el equipo de Alfredo Capella Barabucci, es finalista del Abierto de Hurlingham tras derrotar a La Dolfina.

Nada mejor que empezar a tener buenos resultados en la primera temporada. RS Murus Sanctus asomó como promesa apenas se formó, con duplas de dos formaciones y cada jugador en su puesto natural. «Imposible que no funcione», arriesgaban algunos. Pero claro, el polo ha tenido muchas historias de proyectos supuestamente confiables que después no surtían efecto por el tan mentado «funcionamiento». No es el caso de esta formación que ya había dado alguna señal en el Abierto de Tortugas y lo ratificó en el certamen de Hurlingham: es finalista tras derrotar nada menos que a La Dolfina por 16-12.

Es cierto que en el séptuple campeón argentino sigue habiendo bajas relevantes. Que recuperó a Pablo Mac Donough de un desgarro, pero todavía le faltan dos 10: Juan Martín Nero y David Stirling (h.). Lo que no quita rescatar los méritos de RS Murus Sanctus. Sobre todo, para no perder la cabeza en un partido muy hablado, muy de roces, de cruces verbales, de protestas a los referís. Y supo mantener la calma cuando el panorama le resultó llamativamente adverso en el comienzo del partido pese a tener sus posibilidades.

Paradójicamente, el que perdió la calma fue La Dolfina a medida que la diferencia que había sacado de entrada fue diluyéndose. El salto de calidad que le dio Mac Donough y varias apariciones con desparpajo y muy buena técnica de Poroto Cambiaso le permitieron estar arriba en los dos primeros chukkers y parte del tercero. Y lo peor de todo, lo más llamativo, fue que quien más cayó en el descontrol resultó quien no podía cometer ese desliz por su rol en el equipo: Adolfo Cambiaso. Recibió una amonestación primero en el 6°, continuó con las protestas hacia los jueces por sus criterios para aplicar sanciones, y luego, en el momento menos indicado (al final de ese mismo 6° parcial), recibió su segunda amarilla y fue expulsado por 2′, además de proporcionarle foules técnicos al adversario traducidos, en algunos casos, en penales y goles. Todo al revés de lo que necesitaba su equipo en ese momento, que jugó con 3 los últimos 35 segundos del 6° y los primeros 1m25s del 7°.

Por el contrario, RS Murus Sanctus ni siquiera se desestabilizó cuando en el 4° se hubiese colocado dos goles arriba con un tanto de contraataque de Alfredo Cappella Barabucci (8-6), y la acción fue anulada por una acción peligrosa de Guillermo Caset sobre Pablo Mac Donough: gol anulado y penal de 40 yardas para La Dolfina, que fue el 7-7 parcial. Era fácil que pisara el palito emocional. Sin embargo, el ganador siguió en lo suyo, apostando al polo fluido que pretende desplegar en la cancha, bien estirado. Aunque en la semifinal por momentos no haya podido ejecutarlo.

Se soltó el Bombardero Cappella Barabucci con sus característicos palazos y empuje desde atrás, Caset marcó el equilbrio y los tiempos y los dos de adelante respondieron con creces. Vale remarcar especialmente a Francisco Elizalde, un polista de toda la cancha, quizás el que menos se ve el juego y que se desdobló con gran criterio y una enorme fortaleza. Y no fue el primer partido en que se mostró en este nivel. RS Murus Sanctus también celebró la vuelta, tras una molestia física, de Facundo Sola, jugador y goleador, que atraviesa por uno de los mejores momentos de su carrera.

Para RS Murus Sanctus, un aliciente enorme, el impulso que precisaba. Dio el golpe en la apertura de Tortugas ante La Natividad-Las Monjitas. Estuvo cerca frente a Ellerstina en la semifinal. Y ahora se dio el gusto grande ante la versión modificada de La Dolfina. Un equipo formado por dos ex Las Monjitas (Caset y Sola) y dos ex La Albertina (Elizalde y Cappella Barabucci). Aquéllos ya saben de finales: han disputado incluso la de Palermo 2018; sus compañeros lucían exultantes no sólo por el rendimiento en la semifinal: será la primera vez que disputarán una definición de Triple Corona. Con el esfuerzo que ello significa. Ellerstina o La Natividad-Las Monjitas, que se enfrentan este miércoles a las 16, será el adversario el próximo domingo, siempre en el predio de la Asociación Argentina de Polo, en Pilar.

Para La Dolfina, serán horas de replanteos, de mirar hacia adentro y evaluar qué experiencias puede extraer para no repetir en Palermo, donde además tiene una zona durísima, con RS Murus Sanctus y La Natividad-Las Monjitas. Con el anhelo de tener el equipo completo, aunque le falte ritmo de competencia a la mitad de la formación. Pero sobre todo, con la cabeza fría. Esa que RS Murus Sanctus supo tener para dar un salto a la definición y sentir, justificadamente, que transita por el buen camino.

Abierto de Hurlingham

  • Murus Sanctus: Facundo Sola 9, Francisco Elizalde 8, Guillermo Caset (h) 10 y Alfredo Cappella Barabucci 8. Total: 35.
  • La Dolfina: Adolfo Cambiaso (h) 10, Adolfo Cambiaso (n) 6, Pablo Mac Donough 10 e Ignacio Laprida 8. Total: 34.
  • Jueces: Gastón Lucero y Martín Pascual.
  • Árbitro: Guillermo Villanueva (h).

    Fuente: La Nación

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