Un bambi apareció en El Trébol y sorprendió a una «runner»

El pasado sábado, a las 17 hs. la Dra. Analía Hansen realizaba una rutina de trote por calle Tucumán y Ruta 13, cuando lo pasó lo que nunca esperó.

Un animalito la sorprendió corriendo a su lado, lo que la dejó, primero atónita, y después la entretuvo un rato interrumpiendo su sesión de entrenamiento.

En diálogo con El Trébol Digital, la pediatra manifestó: «Sentí que los perros me ladraban, pero me sorprendo cuando un «bambi» me pasa por al lado y buscó ir para la ruta. Tuve miedo que se lo atropelle un auto, me detuve para sacarle una foto y el se paró y me mirada. Finalmente se metió a un campo».

Analía tuvo tiempo de mirarlo, fotografiarlo y notar que el animalito, lejos de ser agresivo, sólo tenía curiosidad. «También temí que lo agarraran los perros, pero después ví que corren muy rápido».

La Dra. además señaló: «Después me dijeron que era de una familia de Entre Ríos que lo tienen como mascota».

Los bambis

Este «Bambi» es de la familia de los «cérvidos». Se trata de un «Guazuncho», animal oriundo de América y del norte de Argentina. Habita normalmente en zonas boscosas, abiertas o semiabiertas. Los machos presentan una tímida cornamenta, por lo que el espécimen encontrado en El Trébol sería una hembra. 

También es conocido como corzuela colorada, guazú-pytá o guazo.

La corzuela colorada alcanza una altura aproximada de 65 a 75 a la cruz, y hasta 140 cm de longitud. El adulto pesa entre 20 a 30 kg. El lomo tiene un aspecto ligeramente encorvado y el anca es visiblemente alta en comparación con los hombros. En ambos sexos el color es pardorojizo a pardogrisáceo y posee una coloración más clara en la parte inferior de la mandíbula, pecho, vientre y zona perineal. En las crías la coloración es semejante a la de los adultos, pero con manchitas blancas. A partir del año de vida los machos desarrollan un par de cuernos simples, cortos, rectos y dirigidos hacia atrás.

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