GIRSU – Conocé cómo es el proceso, qué beneficios brinda y hacia dónde se apunta

La Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos, una política ambiental que lleva a cabo el municipio, comienza con la implementación de la Ordenanza Nº 1129 del año 2016.

Dicha ordenanza, establece como se debe hacer la Gestión Integral de los Residuos, no solamente de los domiciliarios, sino también de los patológicos, los industriales, los peligrosos y los especiales, que son de generación universal, como las pilas, baterías y demás.

Previo a todo ello, el proceso se inició con la compra del terreno, de la cinta clasificadora de residuos y la chipiadora, más los distintos estudios ambientales aprovados por el Ministerio de Medio Ambiente de la Provincia, siendo un paso importante y vital para el proceso.

“La gestión empieza en casa, con cada uno de los vecinos separando sus residuos, en residuos secos y residuos húmedos. Luego, hay una recolección diferenciada, con días específicos en los cuales se recolectan los húmedos (Lunes, miércoles, jueves y sábados) y los secos (Martes y viernes)”, comenzó señalando María Lina Pagliano, desde el Área de Medio Ambiente.

“Una vez que el recolector retira los residuos de cada domicilio, los transporta hasta el Complejo Ambiental que nosotros tenemos, con el sitio de disposición final y el galpón de clasificación. Ahí, los operarios clasifican estos residuos, recuperan a los que son reciclables, como ser el plástico, el cartón, el papel y el metal y el resto va a disposición final. Esa es la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos”, añadió.

¿Qué beneficios tiene?

“El empleo. El llamado empleo verde, de las personas que trabajan en esa gestión, desde los promotores ambientales, que son los que visitan casa por casa, los choferes y los recolectores de los residuos y los operarios que trabajan en la planta de clasificación”, explicó la ingeniera.

“Promueve este empleo verde, que se trata de un cuidado del medio ambiente. Hay un recupero de reciclables. Nosotros en la población generamos unos diez mil kilos de residuos diarios, es decir, diez toneladas. De esas diez toneladas, el 30% son residuos reciclables, residuos secos. Esos son con los que nosotros tenemos un recupero económico, que actualmente son alrededor de $6.000 por mes. Ese es un beneficio, porque ese residuo se transforma en un recurso que vuelve a los procesos productivos”, acotó.

“También, favorece a tener una salud pública mejor, por todo lo que trae aparejado la mala disposición de estos residuos, los impactos ambientales que genera y directamente a la población”, ahondó la profesional.

“Y a su vez, una mejora sustancial en el medio ambiente, lo que nos va a permitir, el día de mañana cuando hagamos la disposición final por medio de la encapsuladora, comenzar con la remediación o lo que ahora se llama cicatrización del actual basural a cielo abierto. Lo que queremos hacer es convertirlo en toda un área verde, que sea un pulmón de la ciudad”, profundizó.

¿Hacia dónde se apunta?

“Con el ingeniero Mario Rosso, estamos realizando una capacitación, una diplomatura en Gerenciamiento de los Residuos Sólidos Urbanos y la última clase fue en la ciudad de Rafaela, que para citar un ejemplo, Rafaela cuenta con Cooperativas que hacen la parte de clasificación. Tienen 60 empleados y cada uno de ellos tiene una remuneración mensual promedio de $40.000”, afirmó María Lina.

“Si multiplicamos los 60 empleados por $40.000, hace un total de $2.400.000. Eso es lo que sacan con el recupero de los materiales reciclables. Creo que a eso es a lo que nosotros tenemos que aspirar a tener en nuestra planta. Que cada vez sea mayor la participación de la ciudadanía, más comprometidos con el medio ambiente y llegar a un buen recupero en la planta de clasificación”, concluyó.

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