EMOTIVO – Mafalda y sus amigos fueron recibidos en su nuevo hogar

Mirando hacia el pasado, algunas décadas atrás, nacía Mafalda y sus amigos: Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Libertad y Guille. Quino le daba vida a una pequeña intrépida luchadora que junto a sus pares conquistarías más de una generación.

Rebelde. Hablaron de todo. No tuvieron miedo. No callaron. No retrocedieron. Los personajes hablaron de derechos. Pidieron por los niños y niñas y por aquello que eran necesario.

El humor fue la base, el amor la ideología. Así, durante años fueron relatando el presente y sus problemas, convirtiéndose en hitos. En personajes vivientes.

Un día, tomaron forma y llegaron al Museo Municipal de El Trébol y conquistaron corazones. Más tarde, rompiendo barreras, fueron libres y se instalaron en la comunidad para siempre.

Ese día, hoy, viernes 19 de octubre, los amigos ilustrados de “Quino” llegaron a un nuevo hogar y se instalaron en la “Plaza de Mafalda”. Ahí, en la entrada de la ciudad, saludando al que llega o se va y recibiendo al ciudadano que está.

El acto

Pasadas las 9.30hs alumnos de distintas escuelas, docentes, autoridades  y parte de la comunidad, recorrían la plaza, esperando a la Escuela Manuel Belgrano, que por la calles, en marcha, pedía una vez más por la paz.

Con alegría, pancartas, globos y entusiasmo llegaron. Viendo la esperanza reflejado en cada mirada y el futuro irradiado en las sonrisas.

El director de Cultura Jorge Meynet dio la bienvenida y habló sobre el proyecto, que salió del Museo y fue pensado por Soledad Rosso y su equipo, el trabajo que se realizó y la decisión, una vez más, del  Gobierno de Fernando Almada, de apostar a la cultura y al crecimiento de la ciudad.

Seguidamente, alumnos y funcionarios fueron destapando a cada una de las esculturas, realizadas magníficamente por Mario Amurri.  Primero fue “Libertad”, luego “Manolito” y “Susanita”. Siguieron “Guille”, Miguelito” y “Felipe”. Y como no podía ser de otra manera, en último lugar, “Mafalda” brilló con su sabiduría.

La voz de los niños

El acto continuó con presentación de alumnos de la Escuela Cincuentenario y Escuela Paso, quienes interpretaron dos hermosas canciones, para dar lugar a las palabras de la directora de la Nº 275, Marcela Domínguez.

Sus palabras resonaron con sapiencia. “Es una marcha silenciosa y en paz. Silenciosa porque no gritamos, solo aplaudimos y venimos cantando, porque es la única manera de poder hacerle ver a los adultos que nos escuchen”, esbozó con coraje y continuó: “En un momento tan crítico, donde tenemos una sociedad tan hipócrita, que no reconoce que nos están matando día a día, y es obligación de los adultos comenzar a abrir la cabeza. Necesitamos construir un mundo mejor para estos niños y niñas. Queremos un mundo de paz”.

A continuación fueron los propios alumnos de esa instituciones quienes entonaron otra canción y quienes relataron un poema que emocionó a todos y que mostró la parte más cruda de la discriminación y la nobleza de la aceptación del otro; porque en definitiva, todos, todas, todes, somos iguales.

La palabra de Almada

En el final, la máxima autoridad municipal cerró el acto con unas sentidas palabras que recordaron que El Trébol y Argentina es adherente de la Convención de los Derechos del Niños. “Lo emoción que se vivió nos hace reflexionar a los adultos, el porqué de muchas acciones que en el mundo suceden. Siempre es más cómodo echarles la culpa a los demás. Los adultos somos los responsables sobre los derechos de los niños”.

“Las luchas se dan en el día a día, en lo cotidiano, en las calles y con la participación de cada uno. Este espacio tiene su simbolismo. Mafalda simboliza muchas cosas para muchas generaciones. Este lugar, es el espacio donde esa simbología pretende transformase en realidad”, concluyó Fernando Almada.

Comentarios

comentarios